
El pasado martes 18 de noviembre participamos en la mesa redonda “De la salud Mental a la Salud Social, un recorrido en equipo”, dentro de las Jornadas de Protección de la Salud en la sede universitaria Casa Nova de Calpe. Agradecemos la invitación por parte del ayuntamiento de Calpe y concretamente a Itziar Doval, responsable del área de servicios sociales, por la organización de las jornadas que tan buena acogida han tenido por parte del público y de los profesionales que han participado de ellas.
El objetivo de las jornadas ha sido poder dar visibilidad a los ciudadanos de los diferentes recursos que existen en Calpe dedicados a la atención de personas con vulnerabilidad o necesidades de apoyo. Al mismo tiempo han servido para conectar los diferentes recursos y los profesionales que trabajan en ellos, dando la oportunidad de crear una visión mucho más amplia y conectada entre trabajadores, fomentando la percepción de no estar solos ante las dificultades que se presentan a la hora de abordar los problemas del paso adaptativo a lo social, en las personas que recurren a los recursos presentados.
Entre los recursos con los que pudimos compartir mesa se encuentran el Centro de Acogida a Menores Ifach, la residencia voluntaria para mayores DomusVi y el programa Sasem de atención domiciliaria a personas con diagnóstico en salud mental.
Nuestra presentación cumplió el objetivo de dar a conocer el recurso de la Casa Roja, que desde Tacte Social ofrecemos para prestar apoyo a los familiares de personas con diagnóstico de alzhéimer u otras demencias. Al mismo tiempo, y en horario de centro de día, de lunes a viernes de 9:00 a 13:00, trabajamos la estimulación física, cognitiva y social con los pacientes, realizando una variedad de talleres para cumplir con este propósito, entre los que destacamos el taller de cocina fácil, las manualidades, lectura comprensiva, cálculo, historia vital y juegos interactivos.
A través de estos talleres conseguimos mantener las habilidades en memoria, atención, concentración, motricidad fina y gruesa, habilidades de la vida diaria, habilidades cognitivas, interacción social y sentido de pertenencia, motivación y rutina diaria principalmente entre otras.
Por último, resaltamos la importancia de afrontar la frustración tanto desde el punto de vista de los familiares, debido a los cambios en el comportamiento de su familiar, así como desde el punto de vista de los profesionales, que debemos ir ajustándonos a las necesidades de nuestros usuarios conforme evoluciona su enfermedad.
En definitiva, las jornadas supusieron una puesta en común entre los diferentes recursos y profesionales, sacando a la luz las regularidades que nos encontramos en nuestros no tan diferentes puestos de trabajo.