
Ayer 22/05/2025, varias auxiliares del equipo de TACTE participaron en una formación interna impartida por sus propias compañeras, centrada en aspectos fundamentales del cuidado en el domicilio: la higiene personal y la manipulación segura de personas en situación de dependencia.
Más que un trabajo, un cuidado digno
Cuidar no es solo realizar tareas, sino hacerlo con atención, respeto y profesionalidad. Cuando se atiende a una persona dependiente, cada acción cuenta. Saber cómo ayudar en su higiene diaria o cómo moverla correctamente es esencial para garantizar su bienestar y prevenir riesgos tanto para la persona como para la auxiliar.
Higiene personal con respeto y seguridad
Durante la formación se recordaron buenas prácticas en higiene diaria, como preparar previamente el baño cuando la persona puede desplazarse (colocando el jabón, la toalla, una alfombrilla antideslizante…), o realizar la higiene en cama por partes si no se puede levantar, empezando por las zonas más limpias y protegiendo siempre la intimidad y el confort del usuario.
También se abordó el cuidado de zonas sensibles como la boca, los ojos o la zona genital, destacando la importancia de observar si hay irritaciones o signos de incomodidad.
Manipulación física: técnica y prevención
Otra parte clave fue el repaso de técnicas para mover a la persona con seguridad: incorporarla, transferirla del sillón a la cama, etc. Aquí se insistió en la necesidad de una buena postura corporal, del uso de la fuerza desde las piernas y de contar con todo el material listo antes de comenzar. Esto previene lesiones tanto en la persona atendida como en el personal auxiliar.
Cuidar bien es saber cómo hacerlo
Con esta formación, desde TACTE reforzamos nuestro compromiso con el cuidado digno, la seguridad y la calidad del servicio. Estas sesiones de aprendizaje mutuo fortalecen al equipo y nos acercan a lo más importante: cuidar mejor, cada día.