
Ejercitarse físicamente es fundamental para que las personas mayores preserven su movilidad el mayor tiempo posible. La actividad física ayuda a conseguir una mayor calidad de vida ya que sus beneficios inciden en la persona tanto de forma física como mental, además diversos estudios apuntan que ejercitarse puede mejorar la calidad del sueño.
Mantener el hábito de la actividad física aporta sensación de bienestar, mayor optimismo, fortalece los músculos, mantiene flexibles las articulaciones, mejora la circulación sanguínea y fomenta la interactuación con otras personas, entre muchos otros beneficios.
Estar activo mejora el equilibrio, y teniendo un mejor equilibrio podemos prevenir caídas. Las caídas muchas veces son el punto de partida de la perdida de autonomía y del deterioro de la salud física y psicológica de las personas mayores.
Los expertos en salud recalcan continuamente que se debe huir de llevar una vida sedentaria, está demostrado que el sedentarismo es un grave problema para todas las edades y contribuye a reducir la expectativa de vida.
Es importante motivar a nuestros mayores para realizar algún tipo de ejercicio, se debe mantener una rutina de horarios y de ejercicios para conseguir ser constante y así notar los beneficios. Los ejercicios a practicar se deben hacer siempre teniendo en cuenta las limitaciones de cada persona, y es aconsejable que tengan una duración mínima de media hora diaria.
Para mantenerse activo se pueden hacer ejercicios sencillos como caminar, subir y bajar escaleras, ejercitar la bicicleta estática o hacer ejercicios con tablas sencillas adaptadas a cada persona.
Muchos ejercicios se pueden hacer estando sentados, como por ejemplo movimientos suaves y repetitivos de cabeza y cuello, subir y bajar las piernas y los pies para mantener activas las extremidades inferiores. También para fortalecer las piernas se puede hacer ejercicio también con los pedaleadores estáticos y levantarse y volverse a sentar en un silla o sofá.
Tampoco debemos olvidar ejercitar manos y brazos, como ejemplo para mejorar la inflamación de las manos se pueden hacer ejercicios con pelotas antiestrés presionando la misma de forma repetida durante unos 10 minutos en cada mano.
Las y los auxiliares de Tacte están preparadas/os para poder ayudar a fomentar la actividad física y así lograr que nuestros usuarios tengan un envejecimiento activo y saludable.