Un año más, Tacte Social da continuidad al Taller de Memoria dirigido a personas mayores, una propuesta que se desarrolla los lunes en Moraira y los jueves en Teulada y que inicia un nuevo curso después de la experiencia positiva de años anteriores.

La continuidad del taller permite avanzar sobre un aspecto que consideramos fundamental: mantener la mente activa no significa únicamente realizar ejercicios de memoria. La estimulación cognitiva adquiere un mayor sentido cuando se combina con la participación, la curiosidad, el intercambio de experiencias y el contacto con otras personas.

Por ello, el taller mantiene su objetivo de trabajar diferentes capacidades cognitivas, pero lo hace desde una perspectiva cada vez más activa, social e interactiva.

Mucho más que ejercitar la memoria

Aunque la memoria constituye uno de los principales ejes del programa, nuestro funcionamiento cognitivo depende de muchas capacidades que trabajan conjuntamente. Para recordar necesitamos prestar atención; para resolver una situación necesitamos comprenderla, organizar la información y buscar alternativas; para mantener una conversación utilizamos el lenguaje, los conocimientos adquiridos y nuestra capacidad para interpretar lo que otras personas nos comunican.

Durante el curso se plantearán actividades destinadas a estimular de forma integrada diferentes procesos: memoria, atención, concentración, lenguaje, razonamiento, cálculo, orientación, funciones ejecutivas, creatividad e imaginación, entre otros.

Los ejercicios escritos continuarán teniendo presencia, pero se combinarán con propuestas orales, resolución de situaciones, juegos cognitivos, actividades grupales, retos de razonamiento y dinámicas que permitan utilizar las capacidades mentales de una manera funcional y entretenida.

 Cada persona parte de unas capacidades, una historia y una experiencia diferentes. Lo importante es poner la mente en funcionamiento, enfrentarse a pequeños retos y mantener una actitud activa ante el aprendizaje.

La importancia de aprender y pensar con otras personas

Uno de los aspectos que queremos potenciar especialmente durante este curso es el carácter social e interactivo del taller.

Cuando varias personas intentan resolver conjuntamente una situación, recuerdan acontecimientos, intercambian opiniones o buscan diferentes respuestas ante un mismo problema, no solamente están relacionándose: también están poniendo en funcionamiento numerosos recursos cognitivos.

Escuchar requiere atención. Explicar una idea implica organizar el pensamiento y utilizar el lenguaje. Comprender otro punto de vista exige flexibilidad mental. Defender una respuesta requiere razonamiento. Recordar conjuntamente facilita la evocación y la asociación de información.

De este modo, la propia interacción entre los participantes se convierte en una herramienta de estimulación cognitiva.

Además, el grupo proporciona algo que difícilmente puede conseguirse mediante una ficha de ejercicios realizada individualmente: conversación, espontaneidad, sentido del humor, intercambio de experiencias, cooperación y sentimiento de pertenencia.

El taller pretende ser, por tanto, un espacio donde activar la mente y, al mismo tiempo, encontrarse con otras personas.

Moraira y Teulada vuelven a activar la mente

Con esta filosofía comenzamos un nuevo curso del Taller de Memoria de Tacte Social, manteniendo las sesiones los lunes en Moraira y los jueves en Teulada en horario de 9:30 a 11:00.

Continuamos el camino iniciado durante los años anteriores, pero con nuevos contenidos y propuestas que buscan seguir haciendo del taller un espacio de estimulación cognitiva, participación y encuentro social.

Nuestro propósito puede resumirse de una manera sencilla: mantener la mente activa mientras seguimos relacionándonos, aprendiendo y disfrutando con otras personas.

Cuidar la salud mental: una responsabilidad personal y compartida

Cada 10 de octubre se celebra el Día Mundial de la Salud Mental, una oportunidad para reflexionar sobre cómo nos sentimos, cómo acompañamos a quienes atraviesan dificultades y qué condiciones necesitamos para vivir con mayor bienestar. Esta fecha nos recuerda que la salud mental merece atención durante todo el año, en nuestras relaciones, en los servicios públicos y en los espacios donde convivimos.

Cuidarla implica reconocer nuestras necesidades, encontrar apoyos y disponer de recursos para afrontar las dificultades. También supone aceptar que podemos sentir tristeza, miedo o incertidumbre sin que esas emociones definan nuestra identidad. El bienestar psicológico admite momentos difíciles: no exige estar siempre felices, rendir constantemente ni mantener una actitud positiva ante cualquier circunstancia.

En el plano individual, atender la salud mental comienza por escucharnos. Reservar tiempo para descansar, mantener relaciones significativas, realizar actividades que nos aporten sentido y reconocer nuestros límites son formas de cuidado. También lo es pedir ayuda cuando sentimos que nuestros recursos resultan insuficientes. Estas prácticas deben ajustarse a las posibilidades de cada persona. Convertir el autocuidado en otra lista de obligaciones puede añadir presión a quien ya se encuentra desbordado.

Pero la salud mental también se construye en sociedad. La precariedad económica, la violencia, la discriminación o la falta de apoyos pueden aumentar la vulnerabilidad psicológica. Por ello, promover el bienestar requiere actuar sobre las condiciones de vida y fortalecer los entornos familiares, educativos, laborales y comunitarios. La Organización Mundial de la Salud destaca la importancia de abordar estos factores a lo largo de todas las etapas vitales.

Esta perspectiva ayuda a cuestionar la culpabilización individual del sufrimiento. Expresiones como “todo depende de tu actitud”, “tienes que ser más fuerte” o “si quisieras, podrías” simplifican experiencias complejas y pueden generar exigencia desmedida, culpa o ansiedad, entre otras reacciones. Una persona sobrecargada por los cuidados, aislada o sometida a una situación de inseguridad necesita que se comprenda su contexto. Reconocer su capacidad para tomar decisiones debe ir acompañado de apoyos reales y de expectativas razonables.

Tampoco resulta adecuado convertir cualquier emoción incómoda en un diagnóstico. La tristeza ante una pérdida, los nervios frente a un cambio o la frustración por una dificultad necesitan espacio y comprensión. Cuando el malestar persiste, se intensifica o interfiere de forma importante en la vida cotidiana, conviene solicitar una valoración profesional. Entre minimizar el sufrimiento y etiquetarlo precipitadamente existe una vía más cuidadosa: escuchar, comprender y ofrecer una respuesta ajustada a las necesidades.

Para acceder a ayuda, el centro de salud constituye una puerta de entrada al sistema público. Atención Primaria puede realizar una primera valoración y orientar hacia los servicios especializados cuando sea necesario. También existe la posibilidad de acudir a profesionales de la psicología habilitados para la atención sanitaria, de manera presencial o mediante atención en línea.

Además, los servicios sociales municipales, las asociaciones, los grupos de apoyo y los programas comunitarios pueden ofrecer orientación, acompañamiento y oportunidades de participación. Los talleres de bienestar emocional, las actividades compartidas y los espacios de encuentro permiten fortalecer vínculos y abordar necesidades cotidianas. La OMS defiende una red de cuidados accesible que integre servicios sanitarios y apoyos comunitarios.

En el ámbito del trabajo desde Tacte Social, invitamos a reconocer el valor del acompañamiento cercano y de la participación social. Una conversación sin juicios, una actividad con sentido o un espacio donde sentirse escuchado pueden abrir la puerta a expresar necesidades que permanecían ocultas. Acompañar también significa respetar la autonomía, evitar etiquetas y facilitar el acceso a otros recursos cuando se necesitan.

Este 10 de octubre podemos comenzar con una pregunta sencilla: ¿Cómo estás, de verdad? Dar tiempo para responder, escuchar sin apresurarnos a aconsejar y mantener el apoyo después de esa conversación son maneras concretas de cuidar. Una sociedad que atiende la salud mental deja espacio a la vulnerabilidad y procura que pedir ayuda encuentre una respuesta cercana, digna y accesible.

El próximo 15 de octubre de 2026, el espacio El Prado en Ondara (Alicante) acogerá un encuentro clave para conectar a estudiantes de Formación Profesional con las principales empresas y organizaciones del tejido productivo comarcal.

Un punto de encuentro entre la Formación Profesional y el mercado laboral

Bajo el lema «És temps de connectar», la Jornada Ocupació i Talent – Ondara Activa 2026 nace con un propósito claro: acercar el talento joven de los ciclos de Formación Profesional a las empresas e instituciones de la comarca de la Marina Alta.

Organizado por el Ayuntamiento de Ondara, este evento pretende configurarse como un espacio dinámico, práctico y de orientación laboral, diseñado para que el alumnado conozca de primera mano las necesidades reales de contratación y desarrollo profesional del entorno económico local.

Ubicación y público objetivo

El evento tendrá lugar en El Prado d’Ondara, un céntrico espacio renovado y polifuncional adaptado para la realización de ponencias y actividades de networking. Con un aforo de 175 asistentes, la jornada está orientada a:

  • Jóvenes estudiantes de Formación Profesional.
  • Empresas en búsqueda de talento y responsables de Recursos Humanos.
  • Trabajadores autónomos.
  • Personas en búsqueda activa de empleo.

Programa de actividades

La jornada se desarrollará entre las 09:00 h y las 13:00 h, ofreciendo un itinerario completo de conferencias, mesas de debate y espacios de interacción directos:

  • 09:00 h – Recepción y registro de asistentes.
  • 09:30 h – Bienvenida institucional a cargo del alcalde de Ondara.
  • 09:45 h – 10:25 h – Búsqueda de empleo y marca personal: Conferencia motivacional impartida por Pablo Adán, consultor, escritor y formador especializado en marca personal y empleo.
  • 10:30 h – 11:15 h – Mesa Institucional: Ocupació, formació i oportunitats a la Marina Alta
  • 11:15 h – 12:00 h – Pausa Café & Networking: Espacio dedicado a la interacción informal entre las empresas, ponentes y los jóvenes asistentes.
  • 12:00 h – 13:00 h – Mesa Redonda: Empresa i Talent: què busquen les empreses

La mesa redonda será moderada por Pedro Reig (Director de Coto Consulting) y reunirá a responsables de empresas de la comarca como Masymas, Rolser, Asevi y Tacte Social.

  • 13:00 h – Clausura del evento.

La jornada será moderada por Ana Cotaina (ADL de Ondara), contará con las intervenciones de:

  • Virginia Garrigues, Directora General de Empleo y Formación de LABORA.
  • Francisco Pérez, CEO de Fresdental y miembro del comité ejecutivo de CEDMA (Cercle Empresarial de la Marina Alta).
  • Jose Manuel Piña, Gerente del restaurante Club de Golf Xàbia y miembro de la Junta Directiva de AETHMA.

Claves de la jornada

Con esta iniciativa, el consistorio busca potenciar la inserción laboral juvenil, fomentar las oportunidades profesionales en la comarca y tender puentes directos entre las aulas de Formación Profesional y el tejido empresarial local.

En este marco, el director de Tacte Social participará en la mesa redonda «Empresa i Talent: què busquen les empreses», compartiendo la visión y experiencia de la empresa sobre las competencias y perfiles que demanda actualmente el sector.

Su participación contribuirá a acercar la realidad del mercado laboral al alumnado de Formación Profesional y a generar un diálogo directo entre jóvenes y empresas, en línea con el objetivo de la jornada de conectar talento, formación y oportunidades profesionales en la Marina Alta.

Ponentes y empresas participantes en la Jornada Ocupació i Talent Ondara 2026

Día Internacional de las Personas Mayores: cuidar,
acompañar y favorecer la autonomía en el hogar.


Cada 1 de octubre se celebra el Día Internacional de las Personas Mayores,
una fecha que nos invita a reconocer el valor, la experiencia y las aportaciones de
las personas mayores a nuestra sociedad. Pero, sobre todo, es una oportunidad
para reflexionar sobre la importancia de garantizar que puedan vivir esta etapa
de la vida con dignidad, autonomía, seguridad y bienestar.


En este contexto, el Servicio de Ayuda a Domicilio (SAD) desempeña un papel
fundamental. Porque cuidar no significa únicamente ayudar en las tareas
cotidianas: significa también acompañar, escuchar, respetar decisiones y
contribuir a que cada persona pueda continuar desarrollando su vida en el
entorno que considera su hogar.


Envejecer en casa, una elección que merece ser respetada


Para muchas personas mayores, permanecer en su domicilio significa mucho más
que quedarse en una vivienda. Su casa representa recuerdos, vínculos, rutinas y
una parte esencial de su historia personal.


Sin embargo, con el paso de los años pueden aparecer determinadas dificultades
para realizar algunas actividades de la vida diaria. Tareas como preparar la
comida, mantener el hogar, realizar el aseo personal, hacer compras o acudir a
determinadas gestiones pueden convertirse en un reto.


El Servicio de Ayuda a Domicilio permite ofrecer el apoyo necesario para afrontar
estas situaciones sin renunciar al entorno habitual. El objetivo no es sustituir a la
persona, sino facilitar que pueda mantener el máximo nivel de autonomía
posible.


Mucho más que ayuda en las tareas del hogar


Cuando hablamos de ayuda a domicilio, es fácil pensar únicamente en las tareas
domésticas o en los cuidados personales. Sin embargo, la labor de los
profesionales va mucho más allá.


Cada visita puede convertirse también en un momento de conversación,
compañía y escucha. Para algunas personas mayores que viven solas, ese
contacto humano tiene un enorme valor.


El profesional de ayuda a domicilio conoce las rutinas de la persona, sus
preferencias y sus necesidades, y establece una relación basada en la confianza y
el respeto. Esta cercanía permite detectar cambios en el día a día y favorecer una
atención más personalizada.


Por eso, el SAD debe entenderse como un servicio de apoyo integral, centrado
en la persona y en su proyecto de vida.


Cuidar respetando la autonomía


Uno de los grandes retos de la atención a las personas mayores es encontrar el
equilibrio entre proporcionar ayuda y preservar su autonomía.


Necesitar apoyo para determinadas actividades no significa perder la capacidad
de decidir. Al contrario, una atención de calidad debe fomentar que la persona
participe en las decisiones que afectan a su vida cotidiana.


Elegir qué ropa ponerse, cómo organizar su día, qué quiere comer o cuándo
desea realizar determinadas actividades son decisiones que forman parte de su
autonomía y de su dignidad.


Desde el Servicio de Ayuda a Domicilio se debe trabajar desde esta
perspectiva: ayudar sin imponer, acompañar sin sustituir y cuidar sin perder
de vista a la persona que hay detrás de cada necesidad.


La importancia de combatir la soledad


La soledad no deseada es una de las realidades que pueden afectar a las personas
mayores. Las pérdidas personales, los cambios familiares, las dificultades de
movilidad o la reducción de las relaciones sociales pueden favorecer el
aislamiento.


En este sentido, el contacto periódico con los profesionales del SAD puede
convertirse en un importante punto de apoyo. Una conversación, interesarse por
cómo se encuentra la persona o compartir unos minutos de su día son gestos
sencillos que pueden tener un gran significado.


No se trata de convertir el servicio en una solución única frente a la soledad, sino
de reconocer que el cuidado también tiene una dimensión emocional y social.


Profesionales que hacen posible el cuidado


El Día Internacional de las Personas Mayores también es una ocasión para poner
en valor a los profesionales que hacen posible la atención domiciliaria.
Auxiliares de ayuda a domicilio, coordinadores y demás profesionales implicados
desarrollan una labor que requiere conocimientos, responsabilidad, empatía y
sensibilidad. Su trabajo contribuye diariamente a que muchas personas puedan
continuar viviendo en sus hogares con mayores niveles de seguridad y bienestar.


Además, su labor puede suponer un importante apoyo para las familias y
personas cuidadoras, que en ocasiones necesitan colaboración para poder
compatibilizar el cuidado con sus propias responsabilidades personales y
laborales.


Hoy celebramos a quienes tanto han aportado


Celebrar el Día Internacional de las Personas Mayores significa reconocer lo que
las generaciones mayores han aportado y continúan aportando. Significa
escuchar sus necesidades, respetar sus decisiones y crear los apoyos necesarios
para que puedan seguir desarrollando su vida con la mayor autonomía posible.


En este camino, el Servicio de Ayuda a Domicilio tiene un papel esencial: estar
cerca, acompañar y facilitar que cada persona pueda seguir sintiéndose
dueña de su propia vida y de su hogar.


Porque cuidar a las personas mayores no consiste solamente en atender sus
necesidades. Consiste en reconocer su historia, respetar sus decisiones y
acompañarlas con humanidad.


Desde nuestra empresa de ayuda a domicilio, seguiremos trabajando cada día
para que nuestros mayores puedan seguir viviendo, decidiendo y disfrutando
de su vida en su propio hogar.

Porque para nosotros, cuidar no es solamente ayudar es poner a la persona en
el centro de todo lo que hacemos.


Este 1 de octubre, Día Internacional de las Personas Mayores, recordemos
que una sociedad que cuida a sus mayores es también una sociedad que
apuesta por la dignidad, la solidaridad y el bienestar de todas las personas.

Alzheimer en casa: acompañar, cuidar y seguir conectados

Cada 21 de septiembre se conmemora el Día Mundial del Alzheimer, una fecha que nos invita a conocer mejor esta enfermedad, pero también a poner el foco en algo fundamental: las personas que están detrás del diagnóstico, sus familias y quienes las acompañan cada día.

El Alzheimer no afecta únicamente a la memoria. A medida que avanza, puede influir en la autonomía, la comunicación, las rutinas y en la manera en que la persona se relaciona con su entorno. Por eso, cuando el cuidado se desarrolla en casa, el acompañamiento diario adquiere un valor especialmente importante.

Cuando una persona con Alzheimer necesita apoyo para realizar determinadas actividades cotidianas, es fácil pensar que cuidar consiste únicamente en ayudar con el aseo, la alimentación, la medicación o las tareas domésticas.

Sin embargo, el cuidado va mucho más allá.

También significa respetar los ritmos de la persona, escucharla, ofrecerle seguridad y preservar, siempre que sea posible, su autonomía y sus capacidades.

Mantener las rutinas habituales, favorecer que participe en pequeñas tareas o simplemente compartir un momento de conversación puede contribuir a que la persona continúe sintiéndose parte activa de su propio hogar.

Para muchas personas con Alzheimer, permanecer en su domicilio supone continuar en un entorno conocido, rodeadas de objetos, recuerdos y rutinas que forman parte de su historia.

Por eso, el acompañamiento en casa debe buscar un equilibrio entre seguridad y autonomía. No se trata de hacerlo todo por la persona, sino de ofrecerle el apoyo que necesita para que pueda seguir haciendo por sí misma aquello que todavía puede realizar.

Pequeños gestos pueden marcar una gran diferencia: mantener horarios regulares, evitar cambios innecesarios en el entorno, utilizar indicaciones sencillas o facilitar que participe en actividades cotidianas.

Algunos comportamientos asociados al Alzheimer pueden resultar difíciles de entender para quienes rodean a la persona. Repetir constantemente una pregunta, olvidar una conversación reciente, desorientarse o mostrar cambios de humor no son actos voluntarios.

Ante estas situaciones, la paciencia y la empatía son herramientas esenciales.

En lugar de centrarnos únicamente en corregir un olvido o insistir en que la persona recuerde algo, puede ser más útil preguntarnos qué necesita en ese momento y cómo podemos hacer que se sienta tranquila y comprendida.

Porque, aunque la enfermedad pueda modificar la memoria, la necesidad de sentirse querido, respetado y acompañado permanece.

El cuidado de una persona con Alzheimer puede suponer un importante esfuerzo físico y emocional para las familias. Por eso, contar con una red de apoyo resulta fundamental.

Los profesionales de ayuda a domicilio podemos formar parte de esa red, acompañando a la persona en su día a día y ofreciendo también tranquilidad a sus familiares.

Nuestra labor no consiste solamente en prestar una serie de servicios. Consiste en conocer a la persona, respetar su historia y adaptar el acompañamiento a sus necesidades, trabajando para favorecer su bienestar y su permanencia en el entorno habitual.

Además, el contacto continuado permite observar cambios en las rutinas o en las necesidades de la persona y compartirlos con la familia y, cuando corresponde, con otros profesionales implicados en su atención.

Hablar de Alzheimer significa también hablar de quienes cuidan.

Las personas cuidadoras pueden experimentar cansancio, preocupación, frustración o incluso sentimientos de culpa. Pedir ayuda no significa cuidar menos. Al contrario: contar con apoyo es una forma de cuidar mejor y de cuidarse a uno mismo.

Repartir responsabilidades, aceptar ayuda profesional y reservar momentos de descanso son aspectos importantes para poder mantener un cuidado de calidad a largo plazo.

El Alzheimer cambia muchas cosas, pero no elimina la historia, la dignidad ni el valor de la persona.

En el domicilio, cada día puede convertirse en una oportunidad para acompañar, estimular capacidades, mantener rutinas y, sobre todo, seguir creando momentos de conexión.

Desde Tacte, entendemos el cuidado como una atención centrada en la persona: cercana, respetuosa y adaptada a cada realidad familiar.

Porque cuidar no es únicamente ayudar a hacer.
Cuidar también es estar, comprender, respetar y acompañar.

Este 21 de septiembre, Día Mundial del Alzheimer, queremos poner en valor a todas las personas que conviven con esta enfermedad y a quienes las acompañan cada día.

Porque detrás de cada diagnóstico hay una persona. Y detrás de cada persona, una historia que merece seguir siendo acompañada.

El próximo domingo 20 de septiembre se celebra el día mundial de la limpieza.

Debido al trabajo, la familia, los compromisos personales y el poco tiempo libre que tenemos, hacen que nuestro ritmo de vida sea más ajetreado.                           Muchas veces mantener nuestro hogar limpio y ordenado se convierte en una tarea difícil de compaginar.

Sin embargo, mantener una buena limpieza es fundamental para disfrutar de espacios agradables, seguros y confortables, tanto en el hogar como en oficinas, clínicas, establecimientos comerciales y comunidades de propietarios. La limpieza proporciona una mayor sensación de bienestar y comodidad, por ello, delegar estas tareas en profesionales te permite disfrutar de tu tiempo libre haciendo aquello que realmente importa: descansar, pasar tiempo con la familia, disfrutar de tus aficiones o desconectar.

Llegar a casa, trabajar en una oficina, acudir a una clínica, entrar en un establecimiento o compartir las zonas comunes de una comunidad en un entorno limpio y organizado puede marcar una gran diferencia. Un ambiente cuidado contribuye a disfrutar de espacios más agradables y acogedores.

Los servicios profesionales de limpieza como Tacte, pueden adaptarse a las necesidades de cada lugar: hogares, oficinas, clínicas, establecimientos comerciales y comunidades de propietarios. Cada espacio requiere una planificación y una frecuencia de limpieza adecuadas a su uso y a las personas que lo utilizan. Ya sea una limpieza semanal, quincenal, puntual o una limpieza más profunda, contar con ayuda profesional puede facilitar la organización del hogar o de tu negocio.

Contar con profesionales permite realizar una limpieza más constante y profunda, prestando atención a aquellas zonas que, por falta de tiempo o por las características del espacio, muchas veces dejamos de lado.

Porque tu tiempo es valioso y tus espacios también.

Con la llegada del nuevo curso 2026-2027, desde Tacte Social retomamos en Calpe dos propuestas que tienen como punto de encuentro una misma idea: cuidar a las personas implica atender tanto a nuestro mundo interior como a nuestras capacidades cognitivas y a nuestras relaciones con los demás.

El Taller de Mindfulness y el programa Activa tu Mente Mediante el Lenguaje (ATMML) vuelven a ofrecer un espacio donde aprender, compartir y disfrutar, pero también donde descubrir nuevas formas de relacionarnos con nuestra mente, nuestras emociones y nuestro entorno.

Después de la experiencia acumulada en cursos anteriores, esta nueva edición continúa apostando por una metodología práctica, participativa y cercana, adaptada a las necesidades de las personas participantes y alejándose de la idea de que aprender o entrenar nuestras capacidades tiene que ser una actividad rígida o repetitiva.

Mindfulness: aprender a estar presentes

El ritmo de la vida cotidiana hace que muchas veces pasemos de una actividad a otra sin detenernos realmente a observar cómo estamos. El mindfulness propone precisamente lo contrario: hacer una pausa, prestar atención y aprender a relacionarnos de una manera diferente con aquello que sucede en nuestro interior y a nuestro alrededor.

Durante el curso 2026-2027, el Taller de Mindfulness continuará acercando esta práctica desde una perspectiva fundamentalmente experiencial. La respiración, las sensaciones corporales, los sentidos, los pensamientos y las emociones se convierten en puertas de entrada para desarrollar una mayor conciencia del momento presente.

Las sesiones combinarán explicaciones sencillas con ejercicios prácticos que permitan experimentar directamente los contenidos trabajados. De esta manera, el mindfulness no se plantea únicamente como una herramienta para relajarse, sino como una oportunidad para aprender a dirigir la atención, conocernos mejor, observar nuestros patrones de pensamiento y aprender a responder ante las diferentes situaciones con mayor calma y flexibilidad.

El objetivo es que cada participante pueda incorporar progresivamente pequeñas herramientas de atención plena a su vida cotidiana, favoreciendo el bienestar emocional, el autoconocimiento y una relación más amable consigo mismo.

Activa tu Mente mediante el Lenguaje

Mantener una mente activa no significa únicamente recordar información o resolver ejercicios. Nuestra capacidad para comunicarnos, encontrar palabras, imaginar situaciones, comprender diferentes puntos de vista, crear historias o conversar con otras personas forma parte también de nuestra salud cognitiva.

Con esta perspectiva comienza una nueva edición del Taller Activa tu Mente Mediante el Lenguaje (ATMML), dirigido a personas mayores de 60 años y diseñado para trabajar las capacidades cognitivas a través de propuestas dinámicas, creativas y participativas.

Durante este nuevo curso se seguirá trabajando con el lenguaje como herramienta de estimulación, incorporando actividades de expresión oral y escrita y no verbal, creatividad, comprensión, atención, memoria y razonamiento. Pero el taller irá un paso más allá: las propuestas buscarán generar situaciones de interacción, cooperación y comunicación entre los participantes.

El humor, la imaginación, el juego y la conversación tendrán un papel importante en las sesiones. Porque entrenar la mente no tiene por qué consistir siempre en enfrentarse a una ficha o resolver un ejercicio individual; también podemos estimular nuestras capacidades mientras conversamos, creamos, jugamos, nos expresamos y descubrimos nuevas maneras de utilizar el lenguaje.

El taller pretende así convertirse en un espacio donde mantener la mente activa y al mismo tiempo, mantener activo el vínculo con los demás.

Un nuevo curso comienza. Una nueva oportunidad para seguir cuidándonos, aprendiendo y disfrutando juntos.

Nuestra trabajadora social Carla Más te ayuda a solicitar el bono de alquiler joven, desde TACTE, en colaboración con el Ayuntamiento de Xàbia, a través del Departamento de Servicios Sociales y el servicio PROHA, ofrecemos información y apoyo a todas aquellas personas que necesiten ayuda para realizar la solicitud. Os dejamos más información a tener en cuenta:

💶 ¿Cuánto se puede recibir?
Hasta 250 € al mes para el pago del alquiler.

✅ Requisitos principales

-Tener entre 18 y 35 años, ambos incluidos.
-Disponer de un contrato de alquiler o cesión de uso.
-Tener ingresos iguales o inferiores a 3 veces el IPREM.
-No ser propietario/a o usufructuario/a de otra vivienda, salvo las excepciones previstas.

📄 Documentación necesaria

-Copia completa del contrato de alquiler firmado.
-Justificantes de pago de la renta desde el 1 de enero de 2025 (o desde el inicio del contrato si fuera posterior).
-Certificado de empadronamiento colectivo-histórico.
-Documentación que acredite los ingresos.
-Número de cuenta bancaria.
-DNI/NIE de las personas convivientes, cuando corresponda.

📅 Plazo de solicitud:
Del 24 de agosto al 11 de septiembre de 2026.

💻 ¿Dónde se solicita?
La ayuda es de la Generalitat Valenciana y se tramita online a través de su sede electrónica:
🔗 https://sede.gva.es/es/detall-tramit?id_proc=G110699

Los días 28 y 29 de julio, Tacte Social llevó a cabo un curso de formación en movilizaciones para usuarios con movilidad reducida.

La formación, impartida por Paco Miralles, fisioterapeuta y formador con más de 30 años de experiencia, abordó técnicas de manipulación t transferencias centradas tanto en el bienestar del usuario como de la higiene postural del profesional auxiliar.

Durante el curso se destacó que una transferencia no consiste únicamente en desplazar a una persona de un lugar a otro. Es un procedimiento que implica la invasión del espacio personal del usuario, y por tanto, debe realizarse desde el respeto, el contacto terapéutico y aplicando una técnica adecuada. Una manipulación incorrecta puede ocasionar, a corto y largo plazo, lesiones musculares y articulares tanto en el usuario como en el profesional de ayuda a domicilio.

El contenido incluyó traslados de cama sillón, posicionamiento correcto del usuario en sedestación y un breve recordatorio del manejo seguro de grúas de transferencias. La metodología combinó parte teórica y práctica, resultando en una formación dinámica y participativa.

Desde Tacte Social reafirmamos nuestro compromiso con la formación continua de nuestras auxiliares, como pilar fundamental para garantizar un trabajo seguro, de calidad.

Durante muchos años se creyó que el cerebro era un órgano prácticamente inmutable y que, una vez dañadas las neuronas, poco podía hacerse para recuperar las funciones perdidas. Sin embargo, los avances de la neurociencia han cambiado radicalmente esta visión. Hoy sabemos que el cerebro conserva, incluso en edades avanzadas, una extraordinaria capacidad para reorganizarse y adaptarse. Este fenómeno recibe el nombre de neuroplasticidad y constituye uno de los pilares sobre los que se apoyan las intervenciones no farmacológicas dirigidas a personas con enfermedad de Alzheimer.

La enfermedad de Alzheimer es la causa más frecuente de demencia y se caracteriza por un deterioro progresivo de la memoria, el lenguaje, la orientación y otras funciones cognitivas. A nivel cerebral se produce una pérdida gradual de neuronas y conexiones sinápticas, acompañada de la acumulación de proteínas tau y placas beta-amiloides, responsables del daño neuronal. Aunque actualmente no existe una cura definitiva, la investigación demuestra que es posible ralentizar el impacto funcional de la enfermedad mediante programas de estimulación cognitiva adecuados.

La neuroplasticidad hace referencia a la capacidad del sistema nervioso para modificar sus conexiones y reorganizar sus circuitos en respuesta a la experiencia, el aprendizaje y la estimulación del entorno. Esta capacidad no desaparece con el envejecimiento. Aunque disminuye con la edad, continúa presente durante toda la vida, permitiendo que el cerebro establezca nuevas conexiones cuando otras dejan de funcionar correctamente.

En las personas con Alzheimer, las áreas cerebrales dañadas no pueden regenerarse completamente. Sin embargo, otras regiones conservadas pueden asumir parcialmente algunas funciones mediante la creación de nuevas redes neuronales. Este mecanismo explica por qué la estimulación cognitiva puede contribuir a mantener durante más tiempo determinadas capacidades y favorecer una mayor autonomía en las actividades cotidianas.

Los programas de psicoestimulación cognitiva aprovechan precisamente esta capacidad adaptativa del cerebro. Su objetivo no consiste únicamente en ejercitar la memoria, sino en estimular un amplio conjunto de funciones cognitivas, como la atención, el lenguaje, las funciones ejecutivas, el cálculo, la orientación temporal y espacial, la percepción y el razonamiento. Estas actividades se realizan de forma estructurada, adaptadas al nivel de deterioro de cada persona y en un ambiente motivador y participativo.

Diversos estudios han observado que las personas con enfermedad de Alzheimer que participan regularmente en programas de estimulación cognitiva presentan un mantenimiento más prolongado de sus capacidades cognitivas y funcionales respecto a quienes únicamente reciben tratamiento farmacológico. Aunque la enfermedad continúa evolucionando, el ritmo del deterioro puede ralentizarse, mejorando la calidad de vida tanto de la persona afectada como de sus familiares y cuidadores.

Las actividades que se realizan en los programas de neuroestimulación son muy variadas. Los tradicionales talleres de memoria continúan siendo una herramienta muy eficaz cuando se diseñan desde una perspectiva neuropsicológica. Entre las tareas más habituales encontramos ejercicios de evocación de recuerdos autobiográficos, denominación de objetos, orientación temporal, resolución de problemas cotidianos, cálculo sencillo, clasificación de conceptos, comprensión verbal, atención sostenida, búsqueda de diferencias, secuencias lógicas, actividades manipulativas, musicoterapia y ejercicios de psicomotricidad. Todas ellas buscan activar diferentes redes cerebrales de forma simultánea.

Otro aspecto especialmente relevante es el papel del entorno. La neuroplasticidad no depende únicamente de realizar ejercicios cognitivos. Factores como el ejercicio físico, una alimentación equilibrada, un sueño adecuado, la participación social, la lectura, la música o el aprendizaje de nuevas habilidades también favorecen la creación y el fortalecimiento de conexiones neuronales. Por ello, la atención integral de las personas mayores debe contemplar todas estas dimensiones y no limitarse exclusivamente al tratamiento farmacológico.

Cada vez existe un mayor consenso científico en considerar la estimulación cognitiva como una intervención imprescindible dentro del abordaje multidisciplinar del Alzheimer. La combinación de tratamiento médico, ejercicio físico, actividades cognitivas, apoyo emocional y participación familiar ofrece los mejores resultados para mantener la funcionalidad durante el mayor tiempo posible.

En definitiva, la neuroplasticidad representa un mensaje esperanzador. Aunque el Alzheimer continúa siendo una enfermedad neurodegenerativa progresiva, el cerebro conserva una sorprendente capacidad para adaptarse. Aprovechar ese potencial mediante programas de estimulación cognitiva individualizados permite mantener capacidades, favorecer la autonomía y mejorar la calidad de vida de quienes conviven con la enfermedad. En el ámbito del cuidado de las personas mayores, invertir en actividades que estimulen el cerebro no solo significa trabajar la memoria, sino también preservar la identidad, la comunicación y la participación activa de la persona en su entorno.

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