
6 de marzo de 2025, Tacte se une a celebrar otro año más el Día Europeo de la Logopedia para seguir dando la visibilidad que esta disciplina merece debido a su papel fundamental en la vida de muchas personas.
El lema para este año va destinado a dar información sobre la importancia de enriquecer lingüísticamente el entorno de los niños y las niñas.
El entorno lingüístico es fundamental para estimular el desarrollo cognitivo, comunicativo, social y emocional, pero ¿por qué es tan importante que éste sea rico y adecuado? Porque de ello va a depender en gran parte el desarrollo del lenguaje de vuestros hijos e hijas. Un ambiente rico lingüísticamente hablando es esencial para estimular el desarrollo de vocabulario, gramática y habilidades de comunicación.
Un entorno enriquecido lingüísticamente es aquel en el que los niños y niñas están rodeados de lenguaje hablado, de canciones y de lectura, y cuentan con muchas oportunidades durante todo el día, a lo largo de todas sus actividades, para comunicarse con otras personas y participar en interacciones recíprocas. Para ello no es necesario realizar ninguna actividad extra o específica a las que ya se realizan durante el día a día de cada hogar, simplemente debemos aprovechar las rutinas y acciones diarias para fomentar el uso del lenguaje y su contacto con el mismo.
A continuación, os proponemos una serie de actividades/momentos que se pueden aprovechar el casa para enriquecer el entorno lingüístico de cada hogar:
- Durante el paseo
- En la hora del baño
- Durante la comida
- En el momento del juego
- Durante la realización de cualquier actividad doméctica
- A la hora de vestirse
Todos estos momento tienen como denominador común el hecho de ser acciones que se realizan a diario, algunos de ellos en varios momentos del día (vestirse, comer…). La Revista de Neurología, apunta que el uso de rutinas diarias, como la hora del baño, para enseñar palabras relacionadas con el cuerpo y acciones, ayuda a los niños a adquirir una mayor conciencia corporal y favorece la integración de nuevo vocabulario de manera natural (Pérez & Martínez, 2018).
Así mismo, la repetición de palabras y conceptos en actividades cotidianas, como vestirse, facilita el aprendizaje de nuevas palabras y mejora la capacidad de los niños y las niñas para utilizarlas de manera funcional en su día a día (Díaz-López & Martín-Cano, 2019).
En definitiva, cuanta más exposición a las palabras y a la comunicación en general tengan los niños, mayores posibilidades de aprendizaje tendrán, más enriquecido será su lenguaje y mejores habilidades comunicativas conseguirán obtener respecto a los niños y niñas con un entorno lingüístico menos enriquecido.