
Actualmente, el consumo de alcohol en nuestra sociedad occidental está normalizado e incluso incentivado, en tantos eventos sociales como celebraciones, festividades, reuniones, rituales en diferentes ámbitos, que a menudo juega un papel central en la vida de las personas. Hoy quiero proponer el impacto que el consumo de alcohol puede tener en la salud cerebral y en el desarrollo de Demencia.
Los efectos a corto plazo, incluyendo la conocida “resaca” tras la ingesta excesiva y/o prolongada de alcohol, ya afecta a funciones esenciales como la memoria, la concentración y el aprendizaje. De ello, se podría simplemente interpretar el daño que puede ocasionar a largo plazo. Además, los efectos en el sistema cardiovascular, como la hipertensión, por nombrar una patología común en la población adulta, facilitan el daño cerebral y aumentan las probabilidades de desarrollar Alzheimer.
Existe la idea respaldada por algunos estudios, aunque con poca evidencia, de que una cantidad moderada de alcohol semanal puede tener beneficios en la salud, pero investigaciones publicadas en la National Library of Medicine, contradicen esta idea y proponen que no hay ninguna cantidad segura de consumo de alcohol, y que incluso una copa de vino al día puede dañar el cerebro a largo plazo.
Uno de los hallazgos más importantes es que el consumo de alcohol puede causar atrofia en el hipocampo, una región cerebral fundamental en la memoria y el aprendizaje. Esta misma área es de las primeras en deteriorarse en la enfermedad de Alzheimer. Una investigación de Scripps Research, publicada en la revista eNeuro, y otro estudio de la Universidad de Chicago, publicado en el Journal of Neuroinflammation, demuestran que el consumo excesivo de alcohol está directamente relacionado con la acumulación de placas amiloides en el cerebro, que contribuyen a la muerte neuronal y al desarrollo de la enfermedad de Alzheimer.
En definitiva, queda claro que la cantidad de consumo de alcohol ideal para proteger la salud cerebral y el posible desarrollo de Demencia es cero. Teniendo en cuenta que el desarrollo de la enfermedad es multicausal, no olvidemos los hábitos que nos protegen junto a la abstinencia de bebidas alcohólicas, como mantener la mente activa, practicar ejercicio físico, cuidar nuestro descanso, llevar una alimentación saludable y rodearse de personas sanas afectivamente.
Fromm Bienestar. (2025, agosto 29). El alcoholismo puede favorecer la aparición de Alzheimer, según un estudio. Portal Psicología y Mente. ARTICULO
Topiwala, A. (2025). 649. THE ROLE OF ALCOHOL IN DEMENTIA. International Journal of Neuropsychopharmacology, 28, ii194 – ii195.

Arpita Joshi, Federico Manuel Giorgi & Pietro Paolo Sanna (2024). Transcriptional Patterns in Stages of Alzheimer’s Disease Are Cell-Type–Specific and Partially Converge with the Effects of Alcohol Use Disorder in Humans. eNeuro,11 (10).
Topiwala A, Allan C L, Valkanova V, Zsoldos E, Filippini N, Sexton C et al. (2017) Moderate alcohol consumption as risk factor for adverse brain outcomes and cognitive decline: longitudinal cohort study BMJ 2017
